Sois todos unos pobres ilusos por ayudar a Juanma, o de como Benedicto XVI se convierte en editorialista en El País.
Te voy a explicar porque eres un pobre iluso. La cosa va más o menos de la siguiente manera. Al ponerme esta tarde-noche en el ordenador a repasar el Reader, llego a la web de Mangas Verdes. Y leo esto (es importante que lo leas, pobre iluso, porque seguro que te despierta de ese hipnotizador y malvado influjo que ejercen sobre ti todos los medios de comunicación que no sean de Prisa):
Contemplo con incredulidad todo ese alboroto sobre el cobro de derechos de comunicación pública en conciertos benéficos. De principio, reconozco cierta admiración profesional por los lanzadores de la historia: una perfecta tormenta mediática, con nítidos héroes (David Bisbal, la tenaz familia de un niño enfermo) y villanos inevitables (los acaudalados autores y la pérfida Sociedad General de Autores de España (SGAE), exigiendo el 10% de la recaudación). Igual ignoran que se trata de una tormenta antigua: en 1985 se pronunciaron argumentos similares -insensibilidad ante el sufrimiento, voracidad implacable- en Reino Unido cuando Margaret Thatcher insistió en cobrar el IVA a los ingresos de Band Aid, el proyecto que combatía la hambruna en Etiopía”.
‘Los abusos de la caridad‘, Diego A. Manrique (elpais.com)
Asi que eres un iluso porque no sabias que esto ya había pasado antes. Si, ya se que no entiendes nada, pero ¿que pretendes? No escribes en El País, ese templo de la verdad sin fisuras, el que nunca se equivoca. No eres un periodista serio, íntegro, que siempre sabe de lo que habla y jamás escribe por dictado de la empresa que le paga o se vende a unos intereses cualquiera. Tu eres como yo, un pobre iluso, que seguro que piensas, al igual que yo, que escribir ese parrafo es como decir que no se protestara por la Guerra de Irak porque “Igual ignoras que se trata de una tormenta antigua”, y ya se había protestado antes contra otras guerras (Se me ocurre preguntar si este chico asesoró a Aznar en aquella época, pero claro, era de El País, seguro que en esa ocasión le puso a caldo). Bien es verdad que a lo mejor le podríamos explicar que nos importa un pito que medio diera la noticia, por aquello de que reconoce cierta admiración por quien la lanzo, admiración que por cierto en ningún momento hace extensiva a la familia de Juanma por la lucha que realizan, a la que tan sólo califica de “tenaz”. Que bueno es para ser buen periodista tener muchos diccionarios para calificar asi, no sea que el corazón se le salga por las teclas. La familia tenaz y los ilusos. Tu y yo.
En el resto del artículo nos relata, para que lo sepamos, por si no lo sabiamos ya, que para eso estamos nosotros, los ilusos, para ser educados por los grandes periodistas, toda una serie de “abusos” de la industria discográfica en relación a los conciertos benéficos. Vamos, que nos viene a decir a ti y a mi, almas cándidas donde los haya, que todo es mentira, y que los cantantes mienten la mayoría de las veces al hacer estos conciertos. Resumiendo: que no es que la SGAE sea mala, porque debe ser que ni tu ni yo, pobres ilusos, se pueden comer que no lo es, sino que todos lo son. Es curioso que no nombre algun concierto de los 40 Principales con subtítulos de ayuda a alguna causa, pero claro, lo mismo es que ahi cobró hasta el apuntador y el lema humanitario era tan sólo un truco publicitario. Pero que voy a saber yo, pobre iluso, o tú, alma cándida donde las haya.
Repasando la hemeroteca de El País (no sin cierta inquietud, no fueran a pensar que como me podía atrever a poner en duda sus aseveraciones), encuentro otro artículo de un chico que se llama Fernando Santiago, y que expone lo siguiente en un artículo que títula Beneficiencia:
[...] Es decir, no hay fármaco ni tratamiento disponible en el momento actual ni a medio plazo. Por tanto, el concierto benéfico en el que participó David Bisbal no tiene ninguna utilidad. Lo recaudado podrá donarse, llegado el caso, al investigador para que inicie la búsqueda de un tratamiento a esta enfermedad de las llamadas raras (que padecen menos de cinco personas de cada 10.000) pero no va a ayudar al niño almeriense.[...]
[...]Ahora, el sistema público trata por igual a todos los ciudadanos y les ofrece cualquier solución que la ciencia haya resuelto para cada caso. Por tanto, en primer lugar, hay que destacar la inutilidad de un concierto benéfico que, por desgracia, no va a poder resolver el grave problema de Juanma. Es comprensible la actitud desesperada de los padres pero sería oportuno que nadie cayera en la demagogia, que ha sido mucha y muy grande en este caso. No hay tratamiento disponible. El SAS ha hecho todo lo posible.[...]
[...]Es una cuestión de sentido común. La SGAE no es una hidra voraz que se lleva el dinero con que satisfacer oscuros intereses o para el enriquecimiento personal de sus dirigentes. Se limita a gestionar los derechos de los autores. No hay excepciones ni puede haberlas, salvo que los autores hagan expresa dejación de tal derecho en un contrato con los promotores del concierto.[...]
[...Es una cuestión de sentido común. La SGAE no es una hidra voraz que se lleva el dinero con que satisfacer oscuros intereses o para el enriquecimiento personal de sus dirigentes. Se limita a gestionar los derechos de los autores. No hay excepciones ni puede haberlas [...]
[...Ninguno aceptaríamos que otra persona decidiese en nuestro nombre donar nuestro sueldo a una ONG. El que quiera donarlo lo tendrá que hacer de manera personal y voluntaria, no por ninguna campaña demagógica ni por la presión de los medios de comunicación. El concierto, por muy benéfico que sea, tendrá que cumplir las leyes. Además, por desgracia, no va a servir para nada.
Y mira, pobre iluso, yo no se tú, pero a mi iluso no me importa que se me llame, pero que ya se me trate de gilipollas… Y es que no se puede sostener tal sarta de maledicencias sin que se te caiga la cara de vergüenza. En primer lugar, este pobre iluso admite desde el principio que se plantea ayudar a Juanma aunque puede que al final no valga para su caso particular, asi como lo hace la misma familia, gesto que a mi desde luego no me engrandece, por que es tan sólo eso, un gesto entre tantos, pero que a la familia lo hace en grado sumo. Casi tanto como empobrece el despreciar que se pueda donar a la investigación esa cantidad, repitiendo en varias ocasiones su inutilidad. En segundo lugar, no es la primera noticia (claro que no en El País, medio con el que mantiene excelentes relaciones) ni caso en el que la SGAE pone de manifiesto un apetito recaudatorio al que se queda pequeño adjetivar como voraz. Y si que mantiene oscuros intereses, y mantiene mucho más a sus dirigentes. Y por si este chico, de apellido Santiago, se dignara a pasarse por aqui y responder a este blogger, ya le voy diciendo que se de un paseo serio por la blogosfera en los post que contengan esa etiqueta. A lo mejor encuentra menos ilusos de los que el otro chavalito, Diego, pretende que existan. Y otra cosa: el sentido común es precisamente lo que nos ha dicho que esta es una causa justa, merecedora de nuestro esfuerzo. El sentido común y nuestro corazón, y esa precisamente sería la respuesta a esas preguntas de fiscal de barrio que plantea. Con el sentido común y con otras leyes que emanaran de él. Eso si que merece la pena, no seguir aguantando las mil y una tropelías de una mafía.
Ya casi termino. Este pobre iluso si aceptaría que se donase una pequeña parte de su sueldo a una ONG. Que manía de poner el “nadie” o el “todos” delante de aseveraciones personales. Este chico se parece a Rajoy, y eso que escribe en El País. Y las leyes, y los organismos, y casi todo, pueden ser cambiados si son injustas. A eso se le llama democracia. Y defender lo que uno cree una causa justa no me convierte en iluso, sino en ciudadano.
Lo contrario, defender lo que defiende a ultranza El País y sus chavalitos asalariados Manrique y Santiago, es defender lo mismo que el que parece ser su editorialista, el amigo Benito XVI:
El uso ilimitado de portales a través de los que las personas tienen fácil acceso a indiscriminadas fuentes de informaciones puede llegar a ser un instrumento de creciente fragmentación. El conocimiento viene destruido y la compleja habilidad de crítica y discernimiento de las tradiciones académicas y éticas son a veces soslayadas y descuidadas”.
‘Benedicto XVI: “Internet puede destruir el conocimiento‘ (publico.es)
Y perdón por no utilizar la noticia de su sacrosanto periódico, pero uno es iluso, pero libre en algunas cosas, mal que le pese a su mucho más sacrosanto editorialista.












Magnífica entrada que suscribo punto por punto. Como bien dices no somos ilusos. Somos ciudadanos. En este caso ciudadanos comprometidos.
No merece ni la pena comentar la manía de muchos periodistas, frecuente en los de El País, de pontificar e intentar salvarnos de nuestras miradas erráticas. Y ya lo de Benedicto XVI para que comentar. Seguro que Sarkozy después de lograr aprobar su ley en su parlamento está encantando con esta declaración. Tendremos que volver a luchar contra la censura, seguro
Algunas veces los ciudadanos ilusos acaban saliéndose con la suya. Y todos estos pedestales tan estables se tambalean y caen. El País, y el Grupo PRISA en general, se ha endiosado y se creen los reyes del Mambo. Las leyes del mercado les están dando avisos… y puede que no tarden mucho en irse a tomar viento fresco…
Que nos dejen seguir siendo imbéciles con ilusiones, con utopías y con ganas de cambiar el mundo. Que no nos protejan.
Saludos.
Es verdaderamente impresionante que nos traten de tal manera, de imbéciles que no nos enteramos de nada. No sé si nuestra ayuda y la de mucha gente más a la causa de Juanma podrá salvar su vida, ojalá que sí, pero también podría ayudar a muchos otros que pudieran venir detrás. Pequeños gestos hacen grandes cosas. Y somos muchos los que hacemos pequeñas cosas. Que una cosa se haya hecho otras veces, no la convierte en bien hecha. Y si está mal debemos cambiarla.
Bs.
Carmen: el problema es que no se dan cuenta de que hacen exactamente lo que an criticado durante tantos años: que nadie es poseedor de la verdad. Ellos no son dioses a los que hay que adorar. Sólo son periodistas.
Landa: Eso, aver si nos dejan ser imbéciles, porque desde luego, si la inteligencia se mide por la suya…
Marta: Es que el primer argumento es digno de un patio de colegio. No se puede criticar ai ya se ha hecho. Y nombra a la Thatcher…. es alucinante lo endiosado que se debe creer alguien para soltar semejante memez si ninmutarse. Tq
Un aplauso para tí Adolfo.
Viva la libertad de expresión y el poder contrastar la información.
Un aplauso para todos nosotros, Juanjo. Y para la libertad…
Benedicto dice eso de Internet porque no quiere que sus fieles se hagan manolas viendo porno. Y punto. Qué triste, ¿no?
Lo de El país es de coña. Al igual que con el Papa, la editorial está tan condicionada por intereses de muchos tipos, pero nunca por la autocrítica ni el rigor.
Ha llegado el punto en que no leo el periódico. Niguno, porque no es cosa de ideología, simplemente paso de avivar a esos generadores masivos de distorsión.
Puede que sea eso, Victor, no te digo yo que no. Y en cuanto al periódico (por llamarle de alguna manera), me da una pena tremenda, porque lo estuve comprando durante muuucho tiempo. Y ha sido descarada su involución. Una pena, repito.
Carpe Diem
Nos queda Público…
Pues de momento, la verdad que si, Landa.
a mi sobre música me parece que diego manrique sabe un montón. de lo de juanma he salido hasta las narices… informar está bien, forzar y agotar la noticia… aburre.
prisa, unión editorial y vocento están viviendo lo que todos, la crisis así que ya tienen castigo y, dentro de esas empresas, como en todas, hay buenos y malos profesionales. Rodolfo Serrano y el padre de Manu Chao creo que escriben en El País y me parece que son profesionales más o menos de la edad de Manrique.
Personalmente no se me ocurriría creerme todo lo que dice cualquier medio, intuyo que ellos no me consideran tan tonta para no contrastar una información que no me cuadre.
Jamás se me ha ocurrido negar los conocimientos de nadie en un a materia de la que yo no tengo idea suficiente, lo cual no es el caso. Yo creo que la noticia no ha sido excesivamente forzada, pero en eso he de reconocerte que últimamente la verdad no sigo los circulos habituales de información. En fi, lo que critico es que se informe desde el interes de la empresa, y que por ello se nos tome por ilusos, y se nos diga que hay otros que nos engañan, Personalmente, cuando alguien me incluye de esa manera, me molesta, venga del periódico que venga. Y creo que si, que hay profesionales que, desgraciadamente, nos creen tontos. Gracias por opinar, Halo.
jasjajaja… yo me he partido hoy cuando he visto cómo se criticaba en soitu, en la seccion ilovepubli que el pais defendiera las marcas porque hacía caja con ellas… joder… con los periodistas… chatos… es la eterna disputa… nosotros somos los manipuladores y vosotros que??? ahora que el cuarto poder se está viniendo abajo qué, ahora retomando viejos demonios… peor es lo que hacéis vosotros… agggggggg no sigo que me indigno…. claaaaaaaro… tampoco veo artículos criticando al corte inglés, y las está pasando putas… pero bueno, es lo que hay…
Modo coña on:
Halo, haz el favor de no hablar mal del Cortinglés…
En estos momentos son los únicos que dan créditos al consumo en todo el Estado. Si falla el Cortinglés… ni lavadoras se venderían.
A ver, que no me entero, Halo… te refieres a que los periodistas retoman viejos demonios, o lo hacemos nosotros…
ellos por dios, nosotros vamos de frente no… no se supone que lo nuestro es explílcito???? además se quejan de que la crisis de los medios viene dada por la caída en inversión publicitaria que, en parte, vale, tienen razón pero casi que tiendo a pensar que tiene que haber una reconversión profunda de la profesión periodística tal y como la he conocido hasta ahora. El modelo de comunicación ha cambiado y que yo advierta, la publicidad se ha adaptado perfectamente, aquellos que estaban sentados en su tribuna sentados sentenciando han visto como ya no tienen el mismo poder y que ahora cualquiera se erige en fuente de información y en fuente de interés para el público, ahora son público y audiencia y con tanto internet, iphone y hostias… pues que habrá que cambiar… vamos… a mi me da…
Ya decia yo… Ese es un tema amplio, desde luego. Incluso Cebrían lo dijo el otro día. Los tiempos cambian, pero ellos no. Y se ha agotado el recurso del regalo, que los quioscos parecen supermercados. Estamos ante una auténtica revolución mediática. Yo, de momento, me he colocado un ordenador con un teclado y un ratón inalámbrico conectados al tv del salón. O aceleran o van a aprender a ostias… Gracias por pasarte, Halo.